Biografía a Manuel Aurelio Torres Jasso

Biografía a Manuel Aurelio Torres Jasso

Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 4:1 Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor, no precederemos a los que durmieron. 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de Arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero. 4:17 Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Seños en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

– Tesalonicences 4:17

Nació en San Luis Potosí, S.L.P. Un 25 de Septiembre de 1985, el año del desastroso sismo en la Ciudad de México; el tercer hijo de Patricia Jasso y Froylan Torres. Hermano de Iván, Karla y Oscar.

Fue un niño muy deseado, ya que su mamá planeaba quedar embarazada y no podía, hasta que después de 5 años de haber tenido a Karla llegó a su vientre Manuel. Su nombre fue elegido por su Padre en honor a su abuelo paterno Manuel y Aurelio por su onomástico.

“Aure” como su mamá y hermana lo llamaban era un niño muy alegre, sonriente, juguetón, carismático y demasiado curioso lo cual a veces le causaba problemas. Desde chico fue muy sencillo, su carácter siempre lo hizo rodearse de muchos amigos, lugar a donde iba, siempre se quedaba jugando y platicando con otros niños.

A sus 12 años jugaba con su hermana Karla y su mamá había salido al supermercado, les dijo que se pusieran a recoger y a trapear. Karla estaba trapeando y de pronto llegó “Aure” y le dijo: tengo que pasar al baño, y ella le respondió: está mojado el piso, espera a que se seque. Pero él necesitaba ir urgentemente y le gustaba molestar a su hermana, así que decidió salir corriendo hacia al baño; ya en el trayecto le dijo, mira como si puedo pasar jajaja, ella reaccionó jugando como siempre lo hacían y por inercia le lanzó el trapeador, a lo cual muy atinada le dio directamente en el ojo, poniéndose morado.

Cuando su mamá regresó y preguntó qué pasó, Aurelio respondió me pegué con la puerta. No le gustaba que castigaran a su hermana y siempre trataba de protegerla.

Era tan noble y se preocupaba por la gente que en una ocasión estaba fuera de su casa en su bicicleta nueva, se la acababan de regalar sus papás y se acercaron a él dos hombres diciéndole que estaban perdidos, le pidieron prestada la bicicleta. Debido a que estaban atravesando por un problema, Manuel se conmovió y se las prestó, obviamente las personas nunca regresaron.

Una curiosa anécdota ..

Manuel nunca tomó clases de manejo, solo jugaba el xbox con sus hermanos (Oscar e Iván) y ahí aprendió a manejar, era muy inteligente, así que en una ocasión Karla le dijo que tenía que ir a casa de mi amiga (quien vivía a unas cuantas cuadras de su casa), pero él le dijo: no vas a ir sola. Se pusieron de acuerdo y sin que sus papás se dieran cuenta tomaron su coche. Manuel se fue manejando y sin problemas llegaron. Fue toda una aventura porque no sabía realmente manejar era la primera vez que lo hacía; y su hermana a un lado de él solo lo iba vigilando que no subiera la velocidad y él recordaba cómo se manejaban los carros en los videojuegos.

En el 2001 se fue a Estados Unidos con sus papás. Ya en camino a la frontera su mamá iba rezando para que no tuvieran problema en obtener el permiso de ingreso y él les dijo que iba rezando para que no les dieran el permiso y regresar a San Luis ya que no quería cambiar de residencia. Finalmente estuvo contento y adaptado viviendo en Lancaster, Texas, cerca de su hermano mayor Iván y su familia. Aprendió inglés y le fue muy bien en la escuela.

A él le gustaba mucho comer barbacoa, pozole, menudo, bistec en salsa de mostaza, tacos, gorditas y todo lo que tuviera extra picante. Nunca fue especial para comer. Practicaba básquetbol en la escuela, entrenaba box con sus primos, llegó a subirse al ring para boxeo y ganó! Pero su máximo sueño era ser piloto.

A los 17 años era un joven muy inquieto, divertido y comenzaba a salir con sus primos, un día se fue a una discoteca en el coche de sus papás y al salir del lugar tuvo un accidente en el carro, lamentablemente la persona que iba en el otro coche manejaba a exceso de velocidad y se estamparon; la persona del otro vehículo murió y toda la responsabilidad se fue en contra de Manuel, estuvo en la cárcel por un año. Una etapa en la vida de toda la familia muy triste. Pasado ese tiempo lograron sacarlo bajo fianza y decidieron cambiar de residencia, se fueron a vivir a Monclova, Coahuila, donde Manuel conoció por primera vez el amor.

Brenda, con quien procreó dos hijos: Ian y Sebastián. Tras 4 años de relación y pese a no lograr mantener una relación estable deciden terminar. Para Manuel fue un golpe muy grande porque la quería mucho y ella lo ayudó a salir de esa batalla que lidiaba por estar detenido. Luchó de muchas maneras por mantener su hogar pero esa relación bonita como lo fue en un inicio no pudo seguir.

Cuenta Brenda que Manuel y ella jugaban mucho, él era como un niño en cuerpo de adulto, muy juguetón. Lo llegó a peinar con dos coletas, le puso un vestido de su mamá y lo maquilló. Fue a la cocina para que su mamá lo viera y a ella le sorprendió como dejaba que Brenda le hiciera locuras. Una anécdota de la que no hay foto, pero como ella comenta se quedó entre los bellos recuerdos con su “flaco”.

En otra ocasión cuando Ian tenía 1 año iban camino a casa de los papás de Manuel y mientras estaban en la parada del camión, se le acercó una persona y le puso a Manuel por un lado una navaja, lo amenazó y le dijo: dame el celular, lo que traigas. Manuel así como si nada le dice nombre carnal no traigo nada. Tira paro, después si te veo te doy algo. Y el malandro ahí, no se iba, le decía ándale güero saca el dinero, y Manuel: no carnal te digo bien, no traigo nada solo lo del camión. Brenda viendo a Manuel con la mirada diciéndole ya dale el dinero. Total que llega el camión y Manuel le dice a Brenda súbete, se subió y el malandro atrás de Manuel, se sentó a un lado de él, seguía terco pidiéndole que le diera lo que trajera. Al final Manuel le saco plática y ya para bajarse le dijo nos vemos carnal después te doy algo si te veo. Cuando se bajaron Brenda le dijo, Ay Manuel estás loco, le hubieras dado el dinero que tal si te encaja la navaja y le contestó; flaca para que te asustas, no pasa nada, ya se cómo tratar a los malandros, ya ves cayó. Así era Manuel, no le tenía miedo a nada, todo se le hacía muy fácil.

Poco antes de regresar a San Luis Potosí tras la ruptura con Brenda, estuvo trabajando en Monclova en ventas, que fue lo que más le gustaba, tenía mucho ángel para tratar con la gente. Uno de esos días que iba de regreso a casa en una moto, tuvo un accidente y terminó en el hospital con el tobillo roto, tuvieron que operarlo de emergencia. Su regreso a San Luis se adelantó debido a su accidente. Una vez recuperado comenzó a trabajar como animador de eventos, DJ, promotor, modelo, mesero, llegó a ser Administrador de un restaurante, gracias a su capacidad para negociar, facilidad para el idioma inglés y a su liderazgo. Todo lo que tuviera que ver con la gente le gustaba; estar rodeado de personas, hablar, hablar y hablar.

Era un hermano muy celoso, cuando los amigos de Karla iban a visitarla especialmente si eran varones. Ella se quedaba platicando afuera de la casa con ellos, cerca de la puerta ya que Manuel como buen hermano, precavido no les permitía el ingreso a la casa y se quedaba a un lado de ella cuidándola, así que obviamente ella solo tuvo dos novios debido a que siempre estuvo custodiada.

Por cierto cuando Karla conoció a quien es hoy su esposo, Manuel le dijo que sería muy “lela” y “mongola” si no le hacía caso porque estaba seguro que él era el bueno. Como buen hermano ya lo había entrevistado y conocía muy bien qué intenciones tenía hacia ella, así que Manuel tenía que ser testigo en su boda.

En el 2017 conoció a la madre de su tercer hijo Michel, una relación muy complicada, la cual lo llevó a caer en depresión debido a los problemas psicológicos y de adicciones que ella tenía. La internó en dos ocasiones para que se recuperara y en ese tiempo él se quedó a cargo del bebé. Momentos difíciles, pero considero uno de los más bonitos en su vida.

Era un padre muy paciente, amoroso, dedicado y disciplinado. Vivía para cuidar de Michel, trabajaba arduamente y se desvivía por su hijo.

Todo iba bien hasta que llegó el momento en que ella salió del lugar. Manuel tenía tantos planes a su lado y ella decidió que se fueran a vivir a su ciudad natal, donde vivía su familia. Al poco tiempo de llegar a la ciudad, decide meterlo a la fuerza a un anexo sin decir nada. Estuvo desaparecido por días para toda la familia, hasta que lograron obtener información. Al sacarlo de ese lugar, él estaba totalmente cambiado, decepcionado, triste, cansado de luchar por una persona que no valoraba toda la ayuda que él le había dado.

Decide regresar a vivir en San Luis. Comenzaba nuevamente con un pequeño negocio, él era muy bueno para la panadería, sus campechanas y polvorones eran únicos y muy demandados, ya estaba buscando su logotipo y eslogan para poner un lugar específico y vender. Solo se dedicaba a ventas a domicilio. Pasado un tiempo estaba muy lleno de vida, alegre, pensando en positivo, deseaba salir adelante de esta otra caída, cuando un día fue al bar de un amigo, (parecía que siempre estaba en el lugar y hora incorrecta). 

Al salir del bar llegó una moto y comenzó a balancear el lugar, una bala perdida le dio directo en el antebrazo. Ese fue el último evento que marcó su vida completamente, desde ahí cayó en depresión, ataques de ansiedad y la recuperación le llevó más del año, no podía trabajar, pero aun así se esforzaba por salir adelante en el área de las ventas. Su carisma, su alegría por vivir ya no eran las mismas, no quiso aceptar ayuda psicológica pues decía que él podía solo.

Después de muchos años de distanciamiento comenzó a tener contacto con Brenda para saber de sus hijos, los niños adoraban a su padre y su sueño era volver a verse y abrazarse los cuatro. Ya no tuvieron tiempo para hacerlo. Lo bonito de esto es que, a pesar de los años distanciados, Manuel y Brenda lograron tener una bonita relación de amistad, ella lo escuchaba y aconsejaba.

Su carácter era fuerte pero débil a la vez. Cada prueba que Dios le puso era un reto, pero lo que más me gustaba de él, era su forma de ver la vida frente a los problemas; siempre salía adelante, no es que no le doliera, sino que pasaba por la tempestad como un guerrero, luchando contra la adversidad pero finalmente muy débil; porque se olvidaba de él por amar demasiado.

34 años de edad…

El 26 de Junio le envían mensaje a Oscar y le dicen llama: a tu hermano hoy salió una persona en las noticias con sus características que fue asesinado. Inmediatamente Oscar le envía ese mensaje a Karla, y ella le pide ayuda a su hermano Iván, antes de comentarles a sus papás.

Comienzan a investigar apoyándose de familiares en San Luis. Lamentablemente la noticia llegó y efectivamente encontraron su cuerpo, lo asesinaron, no saben qué pasó. Días antes de su muerte estuvo enviando mensajes a Karla platicando que estaba animado, que quería hacer cambios en su vida, que en esta ocasión ya sería el último empujón así lo mencionó y bien, fue su último chat que tuvieron previo a su despegue a casa de Dios.

Era un Gran ser humano, su muerte me deja un gran dolor, pero a la vez siento gran orgullo por haberlo tenido como hermano. Admiro su gran amor a la vida, sus ganas de salir adelante pese a las pruebas tan duras que tuvo. Siempre buscaba levantarse, no le importaba lo que la gente opinara de él, no le importaba quedar bien con nadie, vivía para disfrutar de la vida. Alguna vez le dije: que yo no sabía quién era más feliz, si él rompiendo las reglas o yo siguiéndolas.

¡Es un hecho que disfrutó de la vida!

«Yo soy la resurrección y la vida: quien cree en mí, aunque hubiere muerto, vivirá.
Y todo aquel que vive, y cree en mí, no morirá para siempre.»
– San Juan 11, 25-26.

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