Experiencia en mi GAM

Experiencia en mi GAM

 El Grupo de Ayuda Mutua «GAM»  ha sido de gran utilidad para nosotros. Habíamos buscado una experiencia de este tipo y encontramos una en Perú, con una mamá que tuvo una pérdida pero no había acercamiento. Saber que más parejas han pasado por el mismo tamiz, nos hace comprender que no somos únicos, hay muchas parejas que han pasado por esta difícil experiencia. Sufrir y ser criticados por el llanto, el dolor experimentado aún pasados los años. 

 

GRACIAS al GAM hemos encontrado un maravilloso grupo de apoyo, que nos ha ayudado a transformar el dolor en paz, la tristeza compartida escuchando a los demás y dialogando sobre nuestra propia experiencia, nos hace sentirnos iguales, ser amigas, darnos fortaleza unas a las otras, y ahora que estamos resguardados realizar actividades de trabajo personal en casa. Nos sirve para compartir sentimientos como pareja, con nuestros hijos y nos ayuda en el duelo, para confiar y tener FE en el amor de DIOS. Seamos perseverantes y, como dice nuestra Fundación Acompaña,  EL AMOR ES MÁS FUERTE QUE EL DOLOR, y confiamos en que algún día podremos estar todos juntos. 

 

Nuestra manera de ver el mundo se ha transformado. Esta fase la hemos vivido con más tranquilidad y paz. Desde que llegó Acompaña a nuestra parroquia, hemos podido avanzar mi esposo Amaury en el taller ViDA y yo en el GAM.

Mis compañeras se han vuelto amigas, pues hemos pasado a través del mismo dolor. 

Tuve que dejar mi trabajo debido a las enfermedades y aún me falta por aprender a vivir sin mi hijo Jorge, pero me encomiendo a DIOS y hago mi esfuerzo, sé que hay subidas y bajadas como ahora que se acerca el 27 de junio que cumplía años. Hay una tristeza muy grande porque ya no está, paro ya puedo sentir la alegría de haberlo tenido en mis brazos.

 Socorrito ha sabido pastorear el rebaño, y sentir la ayuda y compromiso con mis compañeras, son regalos maravillosos que DIOS ha regalado a mi familia.

Nora y Amaury Torres Valadéz

1 Comentario

  1. Velia Rojas

    Hermoso testimonio, gracias por compartirlo

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